sábado, 30 de abril de 2016
jueves, 28 de abril de 2016
miércoles, 27 de abril de 2016
martes, 26 de abril de 2016
lunes, 25 de abril de 2016
domingo, 24 de abril de 2016
sábado, 23 de abril de 2016
Dietas contra la obesidad
En general, el tratamiento dietético de la obesidad se basa en reducir la ingesta de Alimentos hay dos tipos más importantes que dan muy buenos resultados son las dietas bajas en carbohidratos (la dieta Atkins, Zone diet) y dieta baja en grasas (dieta LEARN, dieta Ornish) También son conocidas como dietas cetogenicas (bajas en carbohidratos) y hipocalórica (bajas en grasa).
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Tratamientos con fármacos
El tratamiento farmacológico contra la obesidad sólo está indicado en pacientes con un IMC mayor o igual a 30 kg/m2 o en pacientes con un IMC superior a 27 kg/m 2, con otras patologías asociadas como diabetes tipo II y que hayan intentado una disminución de peso infructuosa con medidas dietéticas durante los dos ó tres meses anteriores. Las autoridades sanitarias proponen intervenciones culturales, educacionales y en último lugar, terapéuticas.
El uso de estos fármacos solo se justifica como ayuda del tratamiento dietético y de los cambios en el estilo de vida. Además, los fármacos existentes hoy día no curan la obesidad y su eficacia se prolonga únicamente durante su uso, de manera que cuando se suspende la medicación, se vuelve a recuperar peso. Todo tratamiento con fármacos debe ser acompañado con una estricta dieta, cambios de estilo de vida en la alimentación realizar actividad física sino se mantiene este cambio en la prolongación del tiempo hay un alto riesgo de volver a recuperar el peso perdido. Los fármacos sólo pueden ser utilizados por muy corto plazo cuando ya se consiguen los resultados se suspenden y la persona debe seguir con un estilo de vida saludable practicar deporte tener una dieta equilibrada con esto se logra el objetivo final que es no volver a sufrir el aumento de peso y que esto se mantenga a lo largo del tiempo.
El fármaco antiobesidad ideal ha de estar exento de riesgos, incluso durante tratamientos prolongados, carecer de potencial adictivo y permitir al individuo mantener la reducción de peso conseguida. La elección del fármaco debe ser individualizada para cada paciente una vez evaluados los riesgos asociados a su uso y este debe hacerse siempre bajo supervisión médica.
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viernes, 22 de abril de 2016
Tratamiento para la obesidad
El tratamiento ideal de la obesidad es la prevención. Habría
que dar prioridad a las medidas de salud pública, como el desarrollo de
campañas informativas en cuanto a alimentación en general, y sobre hábitos
alimentarios saludables en particular, y promover y facilitar el desarrollo de
ejercicio físico a distintos niveles de actividad.
El objetivo del tratamiento es reducir la grasa corporal
induciendo, obviamente, un balance energético negativo La reducción de la
ingesta debe diseñarse individualmente de forma que permita las actividades
normales.
Un déficit de 500 a 1000 kcal diarias puede hacer perder
alrededor de 500 a 1000 mg por semana a obesos adultos. Esto representa dietas
que aporten 1000 a 1500 kcal/día. Las restricciones energéticas severas, con
dietas muy bajas en calorías, consiguen pérdidas de peso más rápidamente pero
no aumentan la tasa de éxito en el mantenimiento del peso perdido a largo
plazo.
La combinación de ejercicio físico y restricción
calórica(consumo de alimentos) es más efectiva que cualquiera de ambos por
separado. Aunque la adición de ejercicio a la dieta incrementa poco la pérdida
de peso en las primeras fases, parece que es el componente del tratamiento que
más promueve el mantenimiento de la reducción de peso en el tiempo.
La modificación de la conducta desempeña un papel importante
en el tratamiento de la obesidad. Con ella se pretende ayudar al obeso a
cambiar su actitud frente a la comida y sus hábitos alimentarios y de actividad
física, así como combatir las consecuencias que se producen después de una
transgresión dietética.
El apoyo psicológico o psiquiátrico puede ser necesario
cuando existan alteraciones importantes de la personalidad o cuadros
ansioso-depresivos relevante.
Los fármacos son otra
de las armas terapéuticas para el tratamiento de la obesidad. Desgraciadamente,
aunque casi todos los obesos pierden peso de forma relativamente rápida a corto
plazo, es raro que esta pérdida se mantenga en el tiempo. La inmensa mayoría
van ganando peso de nuevo lentamente, hasta recuperar el peso que se tenía
previamente al tratamiento o en algunos casos, superándolo. Existen potentes
factores no bien comprendidos que tienden a inducir la recuperación del peso
perdido. De todas formas, el principal problema no es el peso corporal en sí
mismo, si no la morbilidad asociada a las complicaciones metabólicas y éstas
pueden mejorar sustancialmente, incluso tras una pérdida moderada de peso. Por
ello no es preciso ponerse como objetivo alcanzar el peso deseable o normal
porque es poco realista a largo plazo. Combinando dieta y ejercicio con
tratamientos conductuales pueden conseguirse pérdidas del 5% al 10% del peso
durante un período de 4 a 6 meses.
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jueves, 21 de abril de 2016
miércoles, 20 de abril de 2016
martes, 19 de abril de 2016
La importancia de una buena nutrición
Uno de los mayores problemas que preocupa al mundo es la desnutrición la falta de vitaminas,minerales proteínas,la obesidad y las enfermedades relacionadas con la mala nutrición o la falta alimentación.
Alrededor de 795 millones de personas en el mundo no tienen suficientes alimentos para llevar una vida saludable y activa. Eso es casi uno de cada nueve personas en la tierra.
La nutrición deficiente es la causa de casi la mitad (45%) de las muertes en niños menores de cinco - 3,1 millones de niños cada año.
Uno de cada seis niños - aproximadamente 100 millones - en los países en desarrollo presentan peso inferior al normal.Uno de cada cuatro de los niños del mundo padecen de retraso en el crecimiento.
A su vez por una mala alimentación mueren al año 170.000 personas por sobrepeso obesidad
¿Que es el ECNT?
El termino refiere Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT) son enfermedades de larga duración cuya evolución es generalmente lenta. Estas enfermedades representan una verdadera epidemia que va en aumento debido al envejecimiento de la población y los modos de vida actuales que acentúan el sedentarismo y la mala alimentación.En su conjunto son responsables de más del 60% de las muertes, 80% de las cuales ocurren en países de bajos y medianos ingresos.. Las principales ECNT son la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, respiratorias (crónicas) renales ,el cáncer etc
¿Que es la nutrición?
La nutrición es un proceso mediante el cual el organismo asimila los nutrientes de los alimentos a través de una serie de fenómenos espontáneos, como son la digestión, la absorción de los nutrientes a la sangre a través del tubo digestivo y la asimilación de los mismos por las células del organismo. Y es por ello, que gracias a estos fenómenos llevados a cabo por la nutrición, se toma la energía necesaria para poder llevar a cabo el resto de las funciones vitales, además de para desempeñar las actividades cotidianas.
En este sentido, una nutrición adecuada es muy importante para que el cuerpo pueda obtener los mejor desempeño de acuerdo a sus recursos o necesidades, así como también prevenir o curar enfermedades relacionadas con la alimentación. Por ejemplo, en sociedades occidentales la nutrición es hoy en día esencial para combatir la obesidad y el sobrepeso.
La importancia de la nutrición es vital para el funcionamiento del organismo radica específicamente en que los hábitos alimenticios sean adecuados. Si bien parece simple corregir malos hábitos, la realidad nos muestra que es mucho más complicado de lo que parece y que las enfermedades relacionadas con la nutrición son hoy en día una preocupación mundial.
Es elemental una educación en nutrición y lanzar campañas informativas , es uno de los campos que está trabajando a nivel mundial en termino de políticas de salud.. El objetivo de estas campañas es concientizar y llevar a práctica como cambiar los malos hábitos.y lograr mejorar la calidad de vida a nivel mundial.
En síntesis la nutrición es elemental ,tomando conciencia se pueden salvar muchas vidas pero hay contextos socio económicos en países donde mueren muchas personas por falta de alimento que hace esto una tarea muy complicada y casi imposible remediar el hambre en el mundo pero hay que tratar de bajar las cifras de muertes por desnutrición y mala alimentación.
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| Circulo alimentario donde se nuestro organismo obtiene los nutrientes esenciales |
lunes, 18 de abril de 2016
Comida sana beneficios
Lo que comemos es nuestro propio reflejo , una mala dieta en combinación con un estilo de vida sedentario y con niveles importantes de estrés, es la culpable del aumento de la obesidad y las enfermedades asociadas.
- Diabetes tipo 2
- Hipertensión arterial
- Accidentes cardiovasculares
- Enfermedades coronarias
- Osteoartritis
- Problemas respiratorios
- Ciertos tipos de cáncer.
Comer sano no sólo se refleja en el interior del cuerpo, sino también en la apariencia externa. A través de los alimentos ingerimos los nutrientes necesarios que hacen funcionar adecuadamente nuestro cuerpo y que regulan las funciones de nuestro organismo.
En definitiva, lo que comemos es fundamental para nuestra salud. Los alimentos son la medicina para mantener la salud, también sirven para prevenir y tratar la enfermedad.
Aprender a comer sano es importante porque ayuda a:
A vivir y desarrollarse saludablemente, con la energía que necesitamos para las actividades diarias
Crecer bien nutridos es la base de una vida saludable.
El cuerpo humano se renueva, se regula , se cura sólo y naturalmente. Pero para lograrlo, necesita el apoyo de una alimentación sana. Por esto debemos elegir la alimentación que propicie la salud.
Una mala nutrición puede debilitar el sistema inmunológico, aumentar la
vulnerabilidad a las enfermedades, alterar el desarrollo físico , mental
y reducir la productividad.
Comer sano es muy importante nos trae muchos beneficios para la salud , el cuerpo por eso hay que tomar conciencia de lo que comemos y el daño que nos hacemos si no implementamos una dieta sana estamos dinamitando el futuro por eso una dieta saludable acompañado de actividad física nos dará muchos años de salud y vida.
Obesidad factores que favorecen su desarrollo
El estilo de vida sedentario,la ingesta excesiva de nutrientes con elevada concentración energética (comida rápida ,bebidas azucaradas) contribuyen al incremento de obesidad A pesar de que la génesis de la obesidad está condicionada por unos hábitos alimentarios y estilos de vida inadecuados también puede deberse a alteraciones metabólicas y trastornos neuroendocrinos factores sociológicos ,componentes genéticos hereditarios e incluso la interacción de estos factores.
En la actualidad se considera la obesidad depende de varios factores , entre los que se encuentran la influencia del medio ambiente ( Hábitos alimentarios inadecuados y estilo de vida sedentario) alteraciones metabólicas y trastornos neuroendocrinos factores sociológicos componentes genéticos hereditarios posiblemente la obesidad se la interacción de estos factores.
domingo, 17 de abril de 2016
Conclusión sobre las consecuencias clínicas de la obesidad
La obesidad es una enfermedad crónica que representa un desafío para los servicios sanitarios de todos los países, tanto por su elevada prevalencia como por las mayores probabilidades de morbilidad y mortalidad que genera, debido a la ocurrencia de un desequilibrio nutricional, de carácter multifactorial, de desalentadores resultados en su tratamiento y que requiere una gran dosis de voluntad por parte del paciente para controlarla. El ideal para su tratamiento es su prevención a partir de la realización de cambios en los estilos de vida. La obesidad afecta todos los órganos y sistemas del organismo, con un factor patogénico común: la inflamación crónica de bajo grado, cuyas causas se deben principalmente a un gasto energético bajo en relación con las necesidades de calorías y donde se implican tanto factores genéticos como ambientales. Son tantas las consecuencias clínicas de la obesidad que la convierten en una de las causas prevenibles más importantes de morbilidad y muerte precoz que sólo un control moderado de ella sería capaz de salvar miles de vidas anual
Varices y obesidad
Se ha confirmado la asociación entre la obesidad y las varices, en especial en las mujeres; La obesidad, mantenida en el tiempo, trae como consecuencia problemas en la circulación de la sangre, ya que los kilos de más producen una gran presión sobre las venas y sus respectivas válvulas. Otro factor atenuante es la inactividad física de los pacientes con sobrepeso limita el vaciamiento venoso de los miembros inferiores, probables factores contribuyentes a padecer una insuficiencia venosa.
el sobrepeso puede afectar la circulación de la sangre, y provocar la aparición de varices, especialmente en las piernas. Estas varices no sólo son un problema estético, sino también un problema que puede afectar la salud
La obesidad, mantenida en el tiempo, trae como consecuencia problemas en la circulación de la sangre, ya que los kilos de más producen una gran presión sobre las venas y sus respectivas válvulas.
En ocasiones, el sobrepeso no sólo aumenta la probabilidad de aparición de varices, sino que incrementa la posibilidad de sufrir de trombosis (coágulos de sangre que obstruyen la circulación de la sangre), lo cual complica mucho más el cuadro de las varices.
La obesidad y el sobrepeso son factores de riesgo muy importantes en la aparición de las varices, es imprescindible la visita a un especialista para tratar la aparición de las varices mientras más tiempo se pierda en este punto se agrava más el cuadro.
Existen más allá de la aparición de las varices en la piel hay otros síntomas que nos pueden indicar que tenemos algún problema circulatorio, como hormigueo, sensación de calor, picazón, calambres, etc.
La forma de evitar la aparición de varices es hacer ejercicio físico esto ayudará a perder peso, logrando una mejor circulación de sangre evitando así la aparición de las mismas.
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Trastorno ginecológicos
Las alteraciones ginecológicas relacionadas con mayor frecuencia con la obesidad son las anormalidades menstruales, infertilidad y síndrome de ovario poliquístico. El síndrome de ovario poliquístico (PCOS) es el trastorno endocrino más frecuente en mujeres en edad reproductiva. Se mantiene como la causa más frecuente de infertilidad, y afecta entre el 4 y el 8 % de las mujeres premenopáusicas y hasta el 28 % de las féminas obesas o con sobrepeso antes de la menopausia.
La obesidad se relaciona con un incremento del riesgo de PCOS, de acuerdo con los resultados de un estudio multicéntrico.14 Se conoce que la obesidad influye en la expresión fenotípica del PCOS y puede estar implicada en al patofisiología del hiperandrogenismo (incremento de hormonas sexuales masculinas o andrógenos en mujeres) y la anovolución crónica (en la que no se liberan óvulos, por eso la mujer no puede tener embarazos). Una modesta pérdida de peso mejora el desenlace reproductivo, endocrino y metabólico de estas mujeres. Estas mujeres también presentan un incremento de la RI en dependencia del fenotipo de PCOS y el grado de obesidad de las pacientes.
Hígado graso
Las principales afecciones del hígado relacionadas con la obesidad son la esteatosis hepática no alcohólica (hígado graso), esteatohepatitis y la cirrosis hepática.
Hígado graso (también conocido como esteatosis hepática) es una enfermedad
de origen metabólico que consiste en la acumulación en exceso de grasa en el hígado (célula hepática). Produciendo una dolencia. Puede originarse por varias causas, como la obesidad, aumento del colesterol, el consumo excesivo de alcohol, o una predisposición genética.
Los síntomas del hígado graso por regla general suelen ser dolor en la parte superior derecha del abdomen, pérdida de peso, malestar general, fatiga crónica, y sensación de pesadez, en especial después de las comidas.
Una vez se detecta la aparición de hígado graso (a través de ecografía abdominal), se deben tomar las medidas necesarias para eliminar esa grasa en el hígado, y evitar con ello que el hígado graso evolucione a esteatohepatitis (hígado inflamado, aumentado de tamaño, en este caso causado por acumulación de grasa abundante y en exceso), y de ahí a una posible cirrosis y/o cáncer.
¿Por qué la obesidad puede generar hígado graso?
La obesidad puede generar hígado graso, debido a que la dieta es alta en grasas, hidratos de carbono simples y baja en proteínas. Por ello, la distribución calórica de los distintos principios nutritivos juega un papel fundamental en el tratamiento de esta enfermedad.
Si bien no existe un tratamiento único y definitivo para el hígado graso, las recomendaciones básicas que se dan al respecto pasan por una reducción de peso corporal y seguir una alimentación sana y saludable, rica en frutas y verduras. La práctica de ejercicio es adecuada en todos los casos, dado que ayudamos a nuestro organismo a que elimine la grasa sobrante del cuerpo
El hígado graso es fácilmente tratable y con una solución tangible una buena opción es recurrir a un nutricionista para que nos dé una dieta adecuada, acorde al hígado graso y que controle el peso que vayamos perdiendo puesto que una pérdida rápida de peso está asociada a un mayor daño del hígado.
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Cáncer
Los principales tipos de cánceres relacionados con la obesidad son: mama, útero, cérvix, próstata, riñón, colon, esófago, estómago, páncreas e hígado. La International Agency for Research on Cancer (IARC) encontró una correlación entre el sobrepeso, la obesidad y muchos cánceres. El tejido adiposo es un activo órgano endocrino y metabólico que influye sobre la fisiología de otros órganos. En respuesta a señales de otros órganos, el tejido adiposo aumenta o disminuye la liberación de AGL para proporcionar energía a los tejidos. El síndrome de RI, frecuente en personas con sobrepeso y obesidad, puede contribuir a la formación de tumores, aunque se comprenden poco los mecanismos biológicos específicos
Diabetes mellitus
La diabetes es un trastorno heterogéneo como consecuencia de una deficiente secreción o acción de la insulina. La más importante causa de resistencia a la insulina es la obesidad; sin embargo, la mayoría de los obesos (80 %) no desarrollan DM-2 porque se requiere una base genética favorable para que esta tenga lugar. En la medida en que el peso corporal aumenta, disminuye la sensibilidad a la insulina. La respuesta es un incremento en la secreción de insulina por un aumento en la masa de células beta del páncreas. En las personas con predisposición genética para la diabetes, este mecanismo falla a largo plazo y lleva a una disfunción de las células β, que es atribuida a una disminución de la regeneración de estas células y al incremento de la apoptosis (muerte celular programada); este último constituye un factor muy importante. La confluencia de la DM-2 y la obesidad tiene consecuencias catastróficas, aunque el mecanismo preciso no se ha determinado. Por una parte, la obesidad favorece su aparición y desarrollo, mientras que por otra, amplifica sus consecuencias. El riesgo de daño vascular es mayor y, por lo tanto, el de desarrollo de la enfermedad coronaria, carotídea, cerebral y vascular periférica, así como el de HTA.
Síndrome metabólico
Es el nombre que
recibe un grupo de factores de riesgo que ocurren juntos y aumentan la
probabilidad de sufrir arteriopatía coronaria, accidente cerebrovascular y
diabetes tipo 2.
El síndrome
metabólico está en aumento en cuanto a personas que lo padecen. Los médicos no
están seguros de si el síndrome se debe a una sola causa, pero todos sus
factores de riesgo están relacionados con la obesidad.
Los dos factores de
riesgo más importantes para el síndrome metabólico son:
• Peso extra alrededor de la parte media y
superior del cuerpo (obesidad central). El cuerpo puede describirse como
"en forma de manzana".
• Resistencia a la insulina, una hormona
producida en el páncreas. La insulina es necesaria para ayudar a controlar la
cantidad de azúcar en la sangre. La resistencia a la insulina significa que
algunas células en el cuerpo usan la insulina de manera menos eficaz de lo
normal. En consecuencia, el nivel de azúcar en la sangre se eleva, lo cual
provoca que la insulina aumente. Esto puede incrementar la cantidad de grasa
corporal.
Otros factores de
riesgo abarcan:
• Envejecimiento
• Genes que hacen a la persona más
propensa a sufrir esta afección
• Cambios en las hormonas masculinas,
femeninas y del estrés
• Falta de ejercicio
Las personas con
síndrome metabólico a menudo tienen uno o más problemas que pueden estar
ligados a la afección, como:
• Aumento del riesgo de coagulación
sanguínea
• Aumento de los
niveles de sustancias en la sangre que son un signo de inflamación en todo el
cuerpo
• Pequeñas cantidades
de una proteína llamada albúmina en la orina
Como saber si padezco
esta enfermedad
El síndrome
metabólico está presente si uno tiene tres o más de los siguientes signos:
• Presión arterial
igual o superior a 130/85 mmHg.
• Glucemia (glucosa)
en ayunas igual o superior a 100 mg/dL.
• Perímetro de la cintura (longitud alrededor de
la cintura): para los hombres: 100 cm (40 pulgadas) o más; para las mujeres: 90
cm (35 pulgadas) o más.
• Colesterol HDL
bajo: para los hombres: 40 mg/dL o menos; para las mujeres: 50 mg/dL o
menos.
• Triglicéridos igual o superior a 150 mg/dL.
Tratamiento
El objetivo del
tratamiento es reducir el riesgo de cardiopatía y diabetes.
El médico recomendará
cambios en el estilo de vida o medicamentos:
Bajar de peso. La
meta es perder entre un 7 y un 10% del peso actual. Usted probablemente
necesitará comer de 500 a 1,000 calorías menos por día.
Hacer 30 minutos de
ejercicio de intensidad baja o moderada, como caminar, de 5 a 7 días por
semana.
Bajar el colesterol
comiendo alimentos saludables, bajando de peso y haciendo ejercicio.
Bajar la presión
arterial consumiendo menos sal, bajando de peso, haciendo ejercicio y tomando
medicamentos, de ser necesario.
Síndrome de hipoventilación pulmonar
En la obesidad se observa con frecuencia el síndrome de hipoventilación pulmonar.
Los síntomas más comunes son la insuficiencia respiratoria, la hipoxemia severa
(falta de oxígeno), la hipercapnia (aumento del CO2) y la hipertensión pulmonar.
Además, la mayoría de estos pacientes presentan apnea obstructiva del sueño.
Enfermedad obstructiva del sueño (Apnea)
La apnea obstructiva del sueño se caracteriza por la obstrucción intermitente de la vía aérea superior por la incapacidad de la musculatura faríngea para mantenerla abierta, en presencia de alteraciones de la forma y el diámetro de la vía aérea.Esto provoca una disminución del contenido de oxígeno arterial, una elevación de los niveles de dióxido de carbono y un incremento del esfuerzo inspiratorio, que trastorna profundamente el sueño. La obesidad es un factor de riesgo de apnea obstructiva del sueño. El incremento del depósito de grasa tisular en la región faríngea y los reducidos volúmenes pulmonares en la obesidad reduce el calibre de la vía aérea superior, modifican la configuración de la vía aérea e incrementan su colapsabilidad..
Enfermedades pulmonares consecuencia de la obesidad
La acumulación de grasa trastorna la ventilación, tanto en adultos como en niños.La restricción torácica de la obesidad, habitualmente moderada, se atribuye a efectos mecánicos de la grasa sobre el diafragma y el tórax. La fuerza de los músculos respiratorios se compromete en la obesidad, debilidad atribuida a una ineficiencia muscular de la pared torácica o a reducidos volúmenes pulmonares. Sin embargo, no está clara la asociación entre la disnea y la obesidad. La obesidad incrementa el trabajo de la respiración por reducciones en la distensión pulmonar y de la fortaleza de los músculos respiratorios, y esto provoca un desbalance entre la demanda de los músculos respiratorios y su capacidad para generar tensión. Además, la disnea de los pacientes con obesidad pudiera enmascarar otras condiciones, como las enfermedades pulmonares y las cardíacas
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica y asma
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es un trastorno progresivo que se acompaña de bronquitis crónica y enfisema caracterizado por un limitado flujo aéreo, además de una respuesta inflamatoria anormal de los pulmones a partículas nocivas como el humo del tabaco.Los pacientes con EPOC son más sedentarios, y esto puede contribuir al desarrollo de la obesidad. La EPOC es un factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, con un incremento de 2 a 3 veces.
El asma bronquial provoca una obstrucción aérea reversible e incremento de la respuesta de estas vías a diversos estímulos, aunque el asma de larga duración puede llevar a un limitado flujo de aire parcialmente reversible La asociación entre el asma bronquial y la obesidad es más evidente en niños, aunque existen datos contradictorios.
La obesidad modifica las propiedades mecánicas del sistema respiratorio. La reducida expansión pulmonar compromete las fuerzas que mantienen las vías aéreas abiertas y puede incrementar la respuesta contráctil del músculo liso. El tejido adiposo produce plétora de mediadores inflamatorios, lo que sugiere un vínculo inmunológico entre obesidad y asma. Esta hipótesis se sustenta en la presencia de elevadas concentraciones de proteína C reactiva (PCR), factor de necrosis tumoral (TNF-α) e interleuquina 6 (IL-6) en sujetos obesos. El aumento en la secreción de leptina en la obesidad puede involucrarse específicamente en el desarrollo del asma por modulación de la inflamación de la vía aérea.
La relación entre el índice de masa corporal y el asma es mayor en las mujeres que en los hombres debido a factores hormonales. Los estrógenos modulan la respuesta inmune e incrementa el riesgo de asma. Estos resultados son relevantes en la obesidad, donde se favorece la aromatización de la testosterona a estrógenos por el tejido adiposo y disminuye los niveles de globulina fijadora de hormonas sexuales, con incremento de la disponibilidad tisular de estrógenos. Estudios prospectivos indican que la obesidad es un factor de riesgo de asma, aunque los mecanismos que vinculan ambas no se comprenden. El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías aéreas. La obesidad actúa como un factor de riesgo del asma por medio de diversos mecanismos. Uno de ellos puede ser el papel de la obesidad en el re-modelado característico del asma, con la creación de un micro ambiente inflamatorio de las vías aéreas. El TNF-α se expresa en las vías aéreas y puede incrementar la contractilidad de la vía aérea, es decir, aumenta la hipereactividad aérea. El TNF-α y la IL-6 se expresan en los adipocitos y se asocian con la masa grasa.
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